
Todo lo que aparece aquí está a una o dos horas de las casas. Toque un punto para ver qué hay.

Hay diez lugares más a menos de 20 km de las casas:
Queda una parada más al norte, ya en Francia — Réserve Africaine de Sigean, a unos 200 km (2 h 10 min en coche).
Por el camino →
Esta región cambia de una manera hermosa con las estaciones.
No solo en el color, sino en el ritmo, en la luz y en la forma en que se vive aquí.
En verano, todo se vuelca hacia el mar — largos días de playa, noches cálidas, fiestas locales, fuegos artificiales, música y esa inconfundible sensación de vacaciones que parece posarse sobre toda la costa.
En primavera y otoño, la región se vuelve más tranquila, más suave y más amplia: pueblos medievales, almuerzos sin prisa en plazas antiguas, escapadas hacia el interior y días en los que parece haber un poco más de aire.
En invierno aparece otra cara de la costa — ciudades antiguas, museos, pesebres vivientes, paseos tranquilos junto al mar y la calma que regresa cuando pasa la temporada alta.
No es un lugar para una sola estación.
Es un lugar al que apetece volver, y donde cada vez aparece un ánimo distinto.
Más de cincuenta fiestas, tradiciones locales y celebraciones de temporada — todas a menos de una hora en coche.



Si esta costa le parece un lugar al que volver, tenemos dos casas — distintas en su ambiente, pero ambas pensadas para días tranquilos, vistas hermosas y descubrir esta región.