

Dos villas sobre el Mediterráneo, cada una con su propio carácter

Una villa de cuatro niveles definida por la luz, los espacios abiertos y las vistas al mar desde cada planta. Los grandes ventanales llenan la casa de luz durante todo el día, mientras que la piscina privada de 8 × 4 m y las distintas terrazas crean varios lugares para descansar, comer al aire libre o simplemente quedarse mirando el Mediterráneo.

Serenity es una villa donde el mar está casi siempre presente en las vistas. En la azotea hay una piscina de 6 × 3 m con vistas panorámicas: abierta en verano y, durante la temporada más fresca, protegida por una cubierta transparente, con posibilidad de climatización en determinados periodos. Las terrazas, la luz y la sensación de privacidad hacen que la casa sea especialmente agradable para esos días en los que simplemente no apetece tener prisa.